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Travel Experience

04-Jan-2021

Mariana Reza

Descanso Celestial

La vinícola El Cielo es un proyecto enoturístico ubicado en el Valle de Guadalupe, Baja California, un sitio que en los últimos años ha alcanzado un alto posicionamiento por ser el spot donde se producen los mejores vinos del país.

El Valle de Guadalupe, ubicado en Baja California —entre Tecate y Ensenada— es el territorio vitivinícola más importante para el país, con una extensión que abarca 90% de la producción nacional de vino. En los últimos años se ha convertido en el destino enoturístico por excelencia y el más concurrido para explorar los hermosos viñedos y realizar la famosa Ruta del Vino, un recorrido que consiste en visitar distintas bodegas y hacer degustaciones maridadas con quesos y productos oriundos de la región.

El Cielo Valle de Guadalupe es la vinícola y hotel boutique más exclusivo de la zona; un proyecto que nació en 2010 a partir de una idea de retiro, en el cual Gustavo Ortega —Director General— se inspiró de un viaje a Francia donde conoció distintas bodegas vinícolas con conceptos de hotel boutique. Inmediatamente tuvo el deseo de replicar en México dicho modelo de hospedaje y compartir con la comunidad, las bondades de un destino que ofrece exquisita gastronomía, grandes vinos y ofrecer experiencias personalizadas a los visitantes: desde paseos en carreta por los sembradíos, hasta diseñar un vino personalizado y nombrarlo a gusto propio.  

Desde el inicio se concibió como un proyecto sustentable para generar la responsabilidad social, respeto con el medio ambiente y los productores. La premisa más importante de El Cielo Valle de Guadalupe es la sustentabilidad y se caracteriza por ser la primera bodega en el país que utiliza paneles solares y lámparas leds con el objetivo de regresar a la Tierra, todo aquello que otorga a través de la vid.

Uno de los métodos que mejor reflejan el cuidado por el ecosistema es el control biológico —cetrería— de los viñedos por medio de perros y aguilillas de Harris, aves encargadas de salvaguardar el terreno —especialmente halcones, azores y aves de presa— y realizar un espectacular trabajo de cacería y control de plagas en las uvas.

En los últimos tres años El Cielo se ha posicionado como la vinícola más premiada de México en el Concurso Mundial de Bruselas —una exclusiva competencia internacional de vinos y bebidas espirituosas— en donde se premian a los mejores destilados de cada gama.

Actualmente el vino mexicano está viviendo una gran auge y, prueba de ello, son las etiquetas ganadoras que ejemplifican la labor de las vinícolas nacionales que diariamente se suman a la innovación y tecnología para producir reconocidos vinos que destacan a nivel mundial. Prueba de ello, es el posicionamiento de México a nivel mundial, al colocarse dentro del Top 10 de países con el mayor número de medallas en 2019.

Vinos El Cielo Valle de Guadalupe recibió especiales reconocimientos por ser la bodega mexicana más condecorada, 13 etiquetas, así como el galardón obtenido en 2016, gracias al proyecto especial de la etiqueta Caipirinha, un blend de cabernet sauvignon, syrah, nebbiolo y malbec.

El Cielo Valle de Guadalupe ofrece vinos tintos, rosados, blancos y espumosos que se catalogan en cuatro líneas: Astros, Astrónomos, Constelaciones y Estrellas. Cada uno de estos vinos cuentan con un carácter y notas que los convierten en únicos y son perfectos para armonizar desde carnes asadas, cenas románticas, o bien, como un preciado regalo.

También se cuenta con la línea G&G, un proyecto que consiste de cuatro productos que surgen de la visión de la sommelier Gina Estrada y Gustavo Ortega, quienes fusionaron sus conocimientos y admiración por el vino mexicano y realizaron una nueva línea con el objetivo de deleitar a los amantes del vino.

Para las personas que visitan la vinícola por primera vez y desean conocer más acerca la cultura del vino, se cuenta con el paquete “Un día en El Cielo” que ofrece una extensa lista de actividades —que inicia por el desayuno— sigue con un video para que los visitantes conozcan cómo se realiza la recolección de uvas; se eligen las de mejor calidad y se colocan en los tanques para dar inicio al proceso de vinificación. Se continúa con un tour de vino, en carreta o carrito de golf, guiado por someliers, comidas maridadas de cuatro tiempos y recorridos en la cava subterránea donde se realizan degustaciones directas de las barricas de roble francés, americano y húngaro. También se incluye la experiencia de pisado de uvas y conocer al enólogo Jesús Rivera; disfrutar de un día lleno de actividades al aire libre que finaliza con una degustación de chocolates en el Wine Club Lounge , catando las etiquetas Cassiopea, Hubble, Galileo y Orión es la favorita de los visitantes.

Es asombroso caminar entre los viñedos y observar el trabajo de la gente que hace posible que este sitio sea tan importante: manos mexicanas que siempre entregan lo mejor de sí, sin importar las temperaturas extremas. La gente que llega a la bodega se encuentra con un lugar limpio de floreados jardines, bonita arquitectura y tienda de regalos que ofrece productos de la región, sombreros, ropa y accesorios relacionados al vino.

Por otra parte, para aquellos visitantes que deseen experimentar de una aventura total, El Cielo Valle de Guadalupe ofrece una opción de hospedaje que cautiva por su propuesta de lujo y comodidad: El Cielo Winery & Resort by Karisma Hotels.

Se trata de un recinto cinco estrellas y 95 habitaciones de distintas categorías, que se caracterizan por contar con amenidades como servicio de mayordomo, room service las 24 horas, renta de bicicletas y dos restaurantes de autor: Latitud 32 y Polaris que ofrecen gastronomía fusión de La Baja. 

El Valle de Guadalupe enamora por sus paisajes y, por supuesto, sus amaneceres que pintan de dorado los campos de vid y conquistan la vista de los viajeros con espíritu explorador.

Tras seis exitosos años de triunfos y grandes proyectos, en marco de su séptimo aniversario, la vinícola anunció su alianza con la casa francesa de champagne Piper-Heidsieck, quien también ha participado en colaboración con diseñadores internacionales como Jean-Paul Gaultier y Christian Louboutin. Gracias a su exclusivo posicionamiento, ambas firmas establecieron el pasado septiembre una alianza que permitirá tener este champagne para su degustación en México y abrirá las puertas de nuevos mercados para El Cielo.

Con el propósito de conmemorar dicha asociación y la celebración de los 7 años de la vinícola, el chef ejecutivo de Nizuc Resort & Spa —Sylvain Desbois— diseñó una cena de siete tiempos donde cada plato fue maridado con distintas etiquetas del champagne: Piper-Heidsieck Cuvée Brut —ganadora del premio especial "Revelación Mundial 2020" del Concurso Mundial de Bruselas 2020— Piper-Heidsieck Rosé Sauvage y Piper-Heidsieck Cuvée Sublime.

Precisamente el emblema de la casa es la etiqueta Cuvée Brut —50% Pinot Noir, 35% Meunier, 15% Chardonnay— y, en palabras de Gina Estrada: "Llama la atención por su finura y cuerpo, en vista posee un color amarillo claro con destellos dorados, tiene una burbuja fina y constante. En nariz brinda aromas francos de bollería, cítricos y frutas, como manzana y pera; mientras que en boca es fresco, redondo y con final prolongado.

Para cerrar con broche de oro dicha alianza comercial y el aniversario de El Cielo Valle de Guadalupe, se ofreció una exclusiva cena de clausura, la cual contó con la presencia de los socios fundadores. Durante esta noche, los señores José Luis Martínez, Dolores López Lira y Gustavo Ortega Joaquín, así como la embajadora de la vinícola, la sommelier Georgina Estrada, compartieron palabras de agradecimiento y agasajaron a los invitados con una cena servida por el restaurante Le Chique del chef Jonatan Goméz Luna.

Deliciosos platillos multisensoriales como la croqueta de trufa maridada con Hypatia 2018; pulpo tatemado con tuétano y esquites maridado con Orión 2016; pato con mole negro y cremoso de plátano macho maridado con G&G by Ginasommelier Gran Reserva Malbec 2017. El postre fue un chocolate en texturas perfumado con lavanda y acompañado por un vino tinto, la etiqueta Zeus 2016, que se caracteriza por su concentrado durante 10 meses en barricas de roble americano y 18 meses en botella.

De ahora en adelante, se podrán encontrar en el mercado mexicano las etiquetas Cuvée Brut, Blanc de Blancs, Essentiel Extra Brut, Cuvée Sublime Demi Sec, Rosé Sauvage y Millesime de Piper-Heidsieck y, si viajas a El Cielo, un imperdible será hacer una degustación de champagne, llevada de la mano de un sommelier calificado. ¡Salud!

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